domingo, mayo 25, 2008

ARTAUD














ARTAUD




"Artaud sube al estrado y empieza a hablar: "El teatro y la Peste". Me pidió que me sentara en primera fila. Me parece que no pide más que intensidad, una manera más alta de sentir y de vivir. ¿Trata de recordarnos que fue durante la Peste cuando llegaron a producirse tantas obras maravillosas de arte y de teatro, porque el hombre,fustigado por el miedo a la muerte, persigue la inmortalidad, la evasión, superarse a sí mismo? Pero luego, casi imperceptiblemente,abandonó el hilo que seguíamos y empezó a actuar como alguien que se estuviera muriendo de peste. Nadie se enteró cuándo empezó exactamente aquello. Para ilustrar su conferencia Artaud representaba una agonía. "LaPeste", en francés, es una expresión mucho más terrible que The Plague en inglés. Pero no hay palabras capaces de describir lo que representabaArtaud en el estrado de la Sorbona. Se olvidó de su conferencia, del teatro, de sus ideas, del doctor Allendy sentado junto a él, del público, de los estudiantes, de su esposa, los profesores y los directores.
Su rostro estaba contorsionado de angustia; sus cabellos empapados de sudor. Los ojos se le dilataban, se le tensaban los músculos, y sus dedos pugnaban por conservar su flexibilidad. Nos hacía sentir que tenía la garganta reseca y ardiente, el sufrimiento, la fiebre, la quemazón de sus entrañas. Estaba torturado. Gritaba. Deliraba.Representaba su propia muerte, su propia crucifixión.
Al principio la gente contuvo la respiración. Después se puso a reír.¡Todo el mundo reía! Silbaban. Luego, de uno en uno, empezaron a irse ruidosamente protestando, hablando. Al salir, daban un portazo [...] Más protestas. Más abucheos. Pero Artaud continuó, hasta el último aliento. Y quedó tendido en el suelo. Después, cuando la sala estuvo vacía y sólo quedaba allí un pequeño grupo de amigos, se levantó, vino directamente hacia mí, y me besó la mano. Me pidió que le acompañara a un café [...]Artaud y yo paseamos bajo la fina llovizna. Anduvimos y anduvimos por calles oscuras. Él se sentía herido, duramente afectado y desconcertado por los abucheos... Y escupió su ira:
"Siempre quieren oír hablar de; quieren escuchar una conferenciaobjetiva sobre 'El Teatro y la Peste', y yo lo que quiero es darles la experiencia misma de ello, la peste misma, para que se aterroricen ydespierten. Quiero despertarlos. No se dan cuenta de que están muertos. Su muerte es completa, como una sordera, una ceguera. Lo que yo les mostré es la agonía. La mía, sí, y la de todos los que viven."
La lluvia caía sobre su cara, él se apartaba el cabello de la frente.Parecía tenso y obsesionado, pero hablaba ya sosegadamente.
"Nunca he encontrado a nadie que sintiera lo mismo que yo. Hace quince años que me drogo con opio. Me lo dieron por primera vez cuando era muy joven, para calmar los terribles dolores de cabeza que sufría. A veces creo que, en vez de escribir, lo que hago es describir la pugna por escribir, la pugna por nacer."
Para él, morir víctima de la peste no es peor que ser víctima de la mediocridad, el espíritu comercial y la corrupción que nos rodea.Quiere que la gente tenga conciencia de que se está muriendo. Forzarla a entrar en un estado poético.
"Su hostilidad demostró únicamente que usted les había inquietado", ledije."


Anaïs Nin