

-"Era muy raro todo. En Cemento hicimos dos noches: el domingo y el lunes. Me acuerdo de que cuando llegué al lugar bajaban chicas de autos importados, con el pelo rubio y verde. Todos usaban cadenas. Estaba muy asustado... Me acuerdo de que se me acercó Pipo Cipolatti y me dijo: "Mona, esto está que brama". Yo pensé que me iban a linchar, porque no eran cuarteteros. Después vino Fito y me dijo: "La gente está con vos, Mona. Hay un ambiente bárbaro". Entonces, este muchacho Chabán me manda llamar, porque yo estaba esperando en un auto y, cuando pasé, ya estaba mi grupo arriba, los mismos que tocan conmigo desde hace 35 años. Había puesta una tela blanca y Katja Alemann me salió a presentar. Tenía puestas unas ligas, bombacha, corpiño, y encima se había tirado agua. Los negros le gritaban de todo.
Largamos con el tema "Agujita de oro" y la monada lo recibió bárbaro. Los chicos universitarios habían tomado ese tema como un himno y le habían cambiado la letra: "Cuando asumió el gobierno los iban a encarcelar [repite] y ahora pasan el día firma que firma el stand by ". Lo cantaban así en Córdoba, Buenos Aires, Rosario y San Luís, cambiándole la letra. Cuando la canté, hice así una parte para los chicos que estaban. Y bueno, estalló, pero me llenaron de escupitajos porque estaba repleto de punks. Cuando cantamos con Fito "¿Quién se ha tomado todo el vino?", yo le pregunté si estaba todo bien. El me dijo: "Mona, quedate tranquilo; esto es amor. Yo la pasé espectacular. Para mí, toda esa cosa del rock era algo inédito".
-Yo tenía onda con la gente del rock de siempre. En el 86, antes de venir a Buenos Aires, yo tenía que tocar en el anfiteatro de La Falda y el Flaco Spinetta tenía que presentarse un jueves en el Atenas, donde yo estaba todos los viernes. Justo me llamó alguien de su banda y me dijo que se les había quemado el ómnibus con todos los equipos. Yo les mandé un colectivo y les conseguí todo el equipo para que tocaran. Después me encontré con el Flaco y me agradeció por toda la mano. Todas esas cosas se corrieron entre los vagos del rock y siempre hubo buena onda conmigo. A Córdoba siempre fue a verme casi todo el mundo. Van desde clásicos a rockeros."
-Yo tenía onda con la gente del rock de siempre. En el 86, antes de venir a Buenos Aires, yo tenía que tocar en el anfiteatro de La Falda y el Flaco Spinetta tenía que presentarse un jueves en el Atenas, donde yo estaba todos los viernes. Justo me llamó alguien de su banda y me dijo que se les había quemado el ómnibus con todos los equipos. Yo les mandé un colectivo y les conseguí todo el equipo para que tocaran. Después me encontré con el Flaco y me agradeció por toda la mano. Todas esas cosas se corrieron entre los vagos del rock y siempre hubo buena onda conmigo. A Córdoba siempre fue a verme casi todo el mundo. Van desde clásicos a rockeros."
(Fuente: Diario "La Nación")


